Lo que hace el sistema durante la noche
La humedad de una habitación cambia sola: al cerrar la ventana sube, al encender la calefacción baja, y con dos personas durmiendo el CO2 se acumula antes de que nadie lo note. Estas son las funciones que trabajan en segundo plano para que el aire se mantenga en un rango razonable sin que tengas que levantarte a revisar nada.
Humedad sostenida, no picos
El sensor de humedad relativa mide cada pocos minutos y ajusta la intensidad de evaporación según el volumen de la habitación. En un dormitorio de hasta 25 m² mantiene el rango cómodo entre 40 y 55 % incluso cuando la calefacción seca el ambiente a media noche. Si el agua se agota, el equipo se detiene solo.
Lectura de CO2 y aviso de ventilación
Un sensor de CO2 sigue la concentración de aire viciado mientras duermes. Cuando el nivel sube por encima del umbral que definas, el sistema lo indica con una señal discreta: suficiente para saber que conviene abrir la ventana unos minutos al despertar, sin encender pantallas ni alarmas ruidosas.
Ionización suave y retención de partículas
La ionización ligera ayuda a que el polvo y las partículas finas se agrupen y caigan en lugar de quedar suspendidas. Está pensada para funcionar de forma continua, con tres velocidades y un filtro que se retira a mano, sin herramientas, para limpiarlo bajo el grifo cada pocas semanas.
Escenas guardadas para cada momento
Puedes dejar fijado un modo nocturno silencioso, un ciclo de aire fresco al amanecer o valores estables para la habitación de un bebé. El equipo recuerda las combinaciones y las aplica solo. Todo el control funciona en local, así que la red no es un requisito para que el sistema siga operando.
Si quieres ver cómo se combinan estas funciones en un equipo concreto, revisa los servicios disponibles o escríbenos desde la página de contacto y te ayudamos a elegir según el tamaño de tu habitación.